Sobre Zanjado
Zanjado nació un martes, con 40 emails.
Zanjado no salió de una pizarra de startup. Salió de la bandeja de entrada de un despacho de administración de fincas de verdad, una mañana de martes.
Aquella mañana revisamos una incidencia cualquiera: una fuga de agua en un baño. La reparación en sí había durado dos horas. La gestión, no: entre la vecina que preguntaba, el seguro que pedía datos, el fontanero que confirmaba a medias y el despacho que reenviaba a todos con todos, la cadena tenía 40 emails.
Cuarenta. Los contamos dos veces porque no nos lo creíamos.
Y lo importante no era el número: era lo que había dentro. De esos 40 correos, solo uno arreglaba algo (la orden al fontanero). Los otros 39 eran personas pidiendo saber qué pasaba: «¿Se sabe algo?», «¿Vino ya?», «¿Lo cubre el seguro?», «Disculpe que insista». Treinta y nueve mensajes que existían por una única razón: nadie contaba a nadie lo que estaba pasando.
Esa es la trampa del oficio. El administrador no pierde comunidades porque las averías tarden — todo el mundo entiende que un fontanero tenga agenda. Las pierde porque el vecino vive el silencio como abandono, y en la siguiente junta ese silencio tiene nombre y apellidos: los tuyos.
Buscamos una herramienta que lo arreglara y no existía. Los programas de fincas registran la incidencia y ahí se quedan: nadie persigue al proveedor, nadie informa al vecino, nadie confirma el cierre. Los contestadores con IA cogen el teléfono y toman nota — y la nota muere en otra bandeja. Faltaba la pieza del medio: la que empuja la incidencia hasta el final y va contando a cada uno lo que le toca saber.
Así que la construimos. Y le pusimos el nombre de lo que hace: en este país, cuando un asunto queda resuelto del todo, decimos que está zanjado. En Zanjado, además, «zanjada» tiene una definición estricta: una incidencia solo se sella cuando el vecino confirma que quedó resuelta. Ni cuando lo dice el proveedor, ni cuando lo decide el despacho. Cuando lo dice quien avisó.
Los ERP la registran. Los contestadores la atienden. Zanjado la zanja.
Quién hay detrás
Cuando escribes a Zanjado, te contesta la persona que lo ha construido.
Me llamo Nico Manzaneque. Construyo Zanjado y hago la puesta en marcha de cada despacho personalmente. Eso hoy nos hace pequeños; también hace que ninguna pregunta tuya acabe en una cola de tickets. Mi email es nico@zanjado.com y contesto en menos de 24 horas.
Hecho en España, para España
Pensado para la realidad de un despacho español
El vocabulario del oficio
Partes al seguro con número de siniestro, gremios, urgencias, juntas, comunidades de propietarios. Zanjado habla el idioma de tu día a día, no el de un manual traducido.
Datos en la UE, RGPD en serio
La infraestructura vive en la Unión Europea y firmamos contigo el contrato de encargo que tu despacho necesita como responsable. Todo el detalle, en cristiano.
Soporte de tú a tú
En español, por email, con una persona que conoce tu cuenta. Sin bots de soporte para un producto cuyo trabajo es precisamente que a ti no te ignoren.
Nuestros compromisos
Lo que te prometemos, por escrito
Sin permanencia
Cancelas con un email y dejas de pagar el mes siguiente. Sin penalizaciones.
Tus datos son tuyos
Si te vas, te llevas la exportación completa: incidencias, transcripciones e historial.
Si duda, no decide
Cuando algo no está claro o se sale de su terreno, marca la incidencia para revisión y la pasa a tu equipo. Prefiere preguntarte a ti.
Respuesta en < 24 h
De una persona con nombre. Escríbenos un lunes y el martes tienes respuesta.
¿Hablamos de tus comunidades?
Cuéntanos cuántas gestionas y te enseñamos Zanjado con tus propios casos.
Pide tu prueba7 días gratis · Sin permanencia · nico@zanjado.com